Testimonios

Gracias a la Danza Primal, sé quién soy. Me encuentro a mí misma.

Vero

Málaga
Tras la danza tengo sensaciones post orgásmicas. Es muy potente. Es una experiencia muy liberadora.

Fini

Málaga
La danza me da libertad. Ahora a mi edad, me permito hacer cosas que nunca hice antes. Supero mi “deber ser” y disfruto mi vida. ¡Mi pareja está encantado!

Teresa

Málaga
Me veo mucho más segura y clara en mi posicionamiento ante ciertas situaciones. Ha llegado mi momento para no dejar pasar las cosas y resolverlas. Quiero que cambien, así que inicio un cambio en mi actitud.

Gracia

Sevilla
Esta experiencia se engrandece más con el entorno, junto con vosotros, Laura y Jose, y con los compañeros que la hacen maravillosa.
Al principio fue algo nuevo e inesperado, llegué con desconcierto, sin muchas expectativas pues nunca había oído hablar de la Danza Primal. Poco a poco cada día algo se iba reforzando, creciendo en mi interior, notaba que mi Energía iba en aumento, era un sentimiento de gran apertura interior, como una puerta que se va abriendo. Una sensación de Amor, Unidad y Plenitud me fue invadiendo. Una energía maravillosa de la que quedé impregnado hasta el final.
Sentía la Energía fluir en ese danzar junto a mis maravillosos compañeros, fluyendo con la tierra y la montaña y el mar. Con el convencimiento de que cada uno es único, irrepetible y divino, cada cual en su proceso evolutivo.
Nunca había danzando así, pero recuerdo momentos muy emotivos y graciosos.
Al final de la experiencia, acabo de manera maravillosa, notando como mi Energía vibratoria aumentaba de una manera que jamás hubiera imaginado; sensación única hasta ahora vivida, y eso junto a todas las personas maravillosas con quién compartí esta experiencia estupenda de la Danza, merece la alegría de ser vivida.
Experiencia bonita, con momentos de gran belleza en armonía con la naturaleza. Me recargué de una Energía positiva q me empodera interiormente, con más seguridad, más confianza y mayor conexión con nuestro ser divino y con la Fuente de Luz. Aprovecho para animar a todas las personas, especialmente a los hombres, a experimentar esta danza de la vida y Fluir con ella.

Miguel

Granada
La danza primal ha sido un regalo de la vida. Me permite llegar allí donde a diario me sería imposible. Es esa llave que abre aquello que lleva encerrado mucho tiempo, para trabajar con ello. Y me facilita seguir mi camino con menos peso en la mochila.
La danza primal no tiene coreografías, ni pasos concretos, no se hace bien, ni mal. Un espacio libre de juicios donde todos llegamos como desconocidos, y poco a poco nos vamos convirtiendo en una familia muy, muy especial.
Y sólo puedo sentirme agradecido de poder disfrutar de esta maravillosa experiencia.

Álvaro

Málaga
Asistir a un taller de Danza Primal me supuso tener que vencer resistencias personales que me acercaron a la experiencia con dudas y no pocos prejuicios. Todas estas barreras fueron aflojándose gracias al trabajo de Laura y José, con sus cuidados y su orientación amorosa, permitieron que a través del movimiento fluyesen las emociones. Mediante las distintas dinámicas, y al darme la oportunidad de liberar el cuerpo, pude observar la íntima relación entre los límites de mis movimientos y mis límites internos.

Jaime

Málaga
Aprendí a canalizar y equilibrar los planos físico, mental y anímico. A reconocer mi masculinidad más hermosa y a conectar con mi Ser y con la Naturaleza. Vivir la Danza Primal es reconocerse libre y vulnerable..

Manolo

Jaén
La Danza Primal ha sido una autentica revolucion en mi vida como herramienta de autoconocimiento, donde trabajas a un nivel muy íntimo y profundo. De las sesiones salgo pletórica, en conexión  conmigo misma y con los danzantes. Es una experiencia increíble que todos deberíamos regalarnos.

Macarena

Málaga

Para mí hay un claro antes y después del camino del éxtasis. Algo grande se desbloqueó, quizá una coraza de perfección y ficticia fortaleza. Una máscara. Lo más importante ha sido descubirme más cercana y vulnerable y eso, que para mi era “malo” se ha transformado en mi fortaleza porque me ha ayudado a seguir queriéndome y aceptándome tal y como soy. No hay mayor fortaleza que la del amor aplicada como si de una pomadita se tratara a estos lugares donde tienes pupa. Porque así es como nos han tratado durante los 7 días, con mimos, cuidados, una comida increíble, playa, danza, yoga… un regalo sin duda que me daría una y otra vez porque todos nos merecemos lo mejor como este retiro en Playa Bolonia.

Marian

Málaga