EQUAL GENDER

PROYECTO ENTRE

¿QUE NOS LLEVA A HABLAR DE AUTOCONOCIMIENTO Y DESARROLLO PERSONAL EN RELACIÓN A LA PERSPECTIVA DE GÉNERO?

El autoconocimiento, centrado en la educación de las emociones y en el despliegue del potencial humano es una de las llaves fundamentales para reorientar el curso de nuestra sociedad violenta y competitiva, hacia una más benévola, empática y solidaria.

Desde nuestro modelo, concebimos la crisis de la consciencia humana, a nivel personal y colectivo, como el elemento central que produce y reproduce un paradigma de desigualación de las diferencias a nivel social. En el que las mujeres y las minorías sexuales, en tanto diferentes son consideradas inferiores (Psic. Ana Maria Fernandez).

Un cambio de consciencia profundo y sostenido en el tiempo, requiere necesariamente de una metodología integral que abarque los ámbitos cognitivo, emocional, corporal, energético y espiritual del ser humano. Donde las personas participantes tengan acceso a herramientas concretas que les permitan desplegar las cualidades saludables de las modalidades femeninas y masculinas de la consciencia.

NUESTRO PROGRAMA:

Un principio fundamental de nuestro programa es que las personas participantes logren identificar e integrar la naturaleza dual del ser humano, en base a dos modalidades de consciencia:

Consciencia femenina: sentir, afectos, vínculos, comunidad, procesos, cuidado, receptividad, inconsciente (hemisferio derecho). Lo importante es CÓMO hacemos lo que hacemos y CÓMO lo decimos. Centrarse en el proceso más que en el resultado; en lo vincular más que en lo individual.

Consciencia masculina: acción, objetivos, logros, individualidad, intelecto, razón (hemisferio izquierdo). Lo importante es QUÉ hacemos y QUÉ decimos. Centrarse en el resultado más que en los medios; en lo individual más allá del otro.

Ambas modalidades de consciencia, femenina y masculina, son inherentes a todos los seres humanos, independientemente del género y la elección sexual.

Desde nuestro modelo entendemos que las personas tienden a polarizarse hacia solo UNA de ambas modalidades, negando o relegando la existencia de la otra. Es así que una persona, ya sea hombre o mujer, puede estar centrada UNICAMENTE en el logro de objetivos (consciencia masculina), lo cual ocurre muy frecuentemente en los cargos directivos dentro de las empresas, relegando la importancia del trabajo en equipo y/o las relaciones interpersonales (consciencia femenina).

En este punto vale la pena aclarar: el problema no son las cualidades de la consciencia masculina (todas las personas necesitamos fijarnos objetivos y cumplirlos, y es sano hacerlo) el problema aparece cuando las desplegamos de manera desmesurada, y al hacerlo, desvalorizamos a su necesario complemento (la consciencia femenina), pues ahí se produce un serio desequilibrio.

Lo que las personas participantes descubren a través de nuestro programa es CUÁL de estas dos modalidades predomina en su manera de pensar, hacer y sentir, y CÓMO esto impacta en su desarrollo personal y en el ámbito profesional.

LO QUE LE PASA A LAS PERSONAS LE PASA A LA ORGANIZACIONES Y A LA INVERSA:

Las organizaciones también se polarizan. En la actualidad hay un claro predominio de las cualidades de la consciencia masculina, ejemplo de ello es que las empresas premian año a año el éxito basado en objetivos y la proactividad, pero difícilmente premian los procesos (más allá del resultado) o el que un jefe cuide y contenga a su equipo.

Esta primacía de consciencia masculina en las organizaciones trae aparejado una serie de problemáticas transversales a la Perspectiva de Género. Pues en un mundo donde solo importa que se logren los objetivos y la proactividad, una mujer que se toma licencia por maternidad es considerada un problema, y entonces NO se la contrata o tiene que aceptar un menor salario. Así mismo, a nivel social es muy fuerte la creencia de que las mujeres SOLO se mueven desde la consciencia femenina (sentir, afectos, vínculos) y que por ende CARECEN de las cualidades propias de la masculina (acción, logros, objetivos, individualidad) y entonces es mucho más complejo para una mujer aspirar a un puesto de liderazgo.

Cualquier empresa o entidad polarizada tiene un serio problema de desequilibrio interno que impacta de manera continua en todas las áreas de la organización. Nuestro programa busca dar respuesta eficaz a este desequilibrio, fomentando una cultura donde predomine la CONSCIENCIA INTEGRADA, es decir, la saludable integración entre femenino y masculino.

Colaboramos con empresas y entidades que tengan el propósito de desplegar el pleno potencial de sus integrantes desde el autoconocimiento y las relaciones interpersonales, ampliando así el abanico de recursos y capacidades emotivo – cognitivo – corporales de su personal.

El camino hacia una Consciencia Integrada es fundamental para co – crear entre hombres y mujeres espacios de mayor cooperación, respeto, coherencia y valor humano.

Desde nuestro programa abordamos las siguientes temáticas:

  • Liderazgo Consciente
  • Corporalidad y Movimiento Primordial
  • Comunicación Integral
  • Relaciones Interpersonales
  • Trabajo y Cohesión de Equipos
  • Gestión de Emociones

*Las mismas se adaptan a las necesidades de su empresa o entidad

Aplicamos un modelo teórico – vivencial basado en el Modelo de  Interacciones Primordiales (Escuela de Psicología Transpersonal Integral), desde el cual ofrecemos:

  • Talleres grupales. Espacio teórico (capacitación) y práctico (vivencial).
  • Sesiones individuales de Coaching Transpersonal Integral y de Vida.
  • Meditación Orgánica.

LA IMPORTANCIA DEL GRUPO:

El trabajo grupal es fundamental en nuestro programa, ya que abordamos una problemática social, que nos atraviesa a todos y todas.

La invitación es a desplegar una mirada curiosamente crítica, donde los participantes puedan interrogarse a sí mismos desde sus creencias, sistemas de valores, patrones de interacción, identidad y corporalidad, para desplegar nuevos sentidos  y miradas en la perspectiva de género.

En el ENTRE las personas aprenden y se perciben a ellas mismas con y a través del otro, como un espejo. La resonancia, la identificación y el sentido de pertenencia que se crean dentro del grupo son componentes fundamentales para impulsar un proceso de transformación personal sostenido en el tiempo, propiciando a su vez que los participantes se asuman como agentes de cambio dentro de sus comunidades.

Es a partir de la dinámica grupal que pueden lograrse cambios significativos en la posición subjetiva de las personas. La mirada sobre uno mismo, necesariamente involucra a la mirada del otro. Si cambia la mirada, y las creencias que la sustentan, necesariamente cambia la realidad.